Para Agencia NAN
Fotografía de Caro Mikalef
-¿Cómo fue mutando el proyecto Absurda y Efímera?
–Surgió un verano en que estaba sin trabajo y con banda ancha. En esa época ya existían los blogs, pero no eran furor y yo no sabía que existían. Así que me diseñaba una página con FrontPage, publicaba un texto e invitaba por mail a un montón de contactos para que leyeran. Al principio, la página se llamaba Sólo por hoy, y el texto estaba en Internet un día solamente. Por la dinámica y porque el primer texto que publiqué se llamaba “Absurda”, enseguida registré el dominio “absurdayefimera”. Seguí un par de años diseñando la página. Me llevaba horas y horas. Entonces, me pasé al formato del blog. Esta tercera etapa se llamó “revista travestida de blog”, porque entonces AyE era una revista digital que robaba la plantilla del blog. De revista, se convirtió en blog, con dinámica de blog. Hasta que empecé a utilizarla como herramienta de difusión de mis cursos. Y así llegamos a lo que AyE es hoy.
–Surgió un verano en que estaba sin trabajo y con banda ancha. En esa época ya existían los blogs, pero no eran furor y yo no sabía que existían. Así que me diseñaba una página con FrontPage, publicaba un texto e invitaba por mail a un montón de contactos para que leyeran. Al principio, la página se llamaba Sólo por hoy, y el texto estaba en Internet un día solamente. Por la dinámica y porque el primer texto que publiqué se llamaba “Absurda”, enseguida registré el dominio “absurdayefimera”. Seguí un par de años diseñando la página. Me llevaba horas y horas. Entonces, me pasé al formato del blog. Esta tercera etapa se llamó “revista travestida de blog”, porque entonces AyE era una revista digital que robaba la plantilla del blog. De revista, se convirtió en blog, con dinámica de blog. Hasta que empecé a utilizarla como herramienta de difusión de mis cursos. Y así llegamos a lo que AyE es hoy.